Arriesguémonos juntas/os por la misión

El asesinato de Aguchita no quedó en el silencio y se publicaron muchos comunicados oficiales tras su muerte y entierro. Hoy, mientras seguimos reflexionando sobre la vida y el legado de Aguchita, compartimos el tercero de cuatro de estos, a continuación:
 

Comunicado del Centro Amazónico de
Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP)

 

El Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica, Institución de la Iglesia Católica, con 16 años de trabajo al servicio de la Amazonía, ante la grave situación de violencia política que en estos momentos atraviesan los pobladores de la Selva, expresa a la opinión pública:
 

La selva central de nuestro país ha venido convirtiéndose en uno de los principales focos de cruenta violencia armada. Zona cafetalera y frutícola, alberga a pobladores nativos de distintas etnias afincadas en las riberas de los ríos Pichis, Palcazu, Pangoa, Ene, Tambo y Perené; organizados en comunidades nativas. También existe una significativa presencia de población campesina dedicada principalmente a la actividad agropecuaria. Estos dos sectores de la población, nativos y campesinos, están las principales víctimas de la violencia armada: asesinatos y desapariciones forzosas, tortura, destrucción y expulsión obligada de los campos, quiebre de sus organizaciones. Ya se conoce la opinión, así como la de varios dirigentes de organizaciones nativas, víctimas de esa demencial violencia armada.
 

En estos últimos días, entre el 27 y 29 de Setiembre, en el pueblo La Florida Provincia de Chanchamayo, Departamento de Junín un grupo subversivo ha cometido siete asesinatos selectivos, entre ellos, el de una religiosa de la Congregación del Buen Pastor, la Hna. Agustina Rivas de setenta años. La muerte arbitraria de tantos peruanos nos duele y preocupa profundamente. Cada día se hace más necesario y urgente aunar esfuerzos que se traduzcan en acciones concretas y eficaces para que cese esta espiral de violencia en que vive el país.
 

A pesar de esta conflictiva situación:
 

  • Creemos que la fuerza de la fe que une a todos los peruanos hará surgir energía, creatividad y esperanza para superar lo que podría parecer imposible.
  • Creemos que construimos el Reino de Dios haciendo del Perú un espacio donde cada peruano sea reconocido como sujeto con todos sus derechos y todos tengamos la posibilidad de interpretar y hacer la historia.

 

Cuando la animadora provincial le pidió que viajara a La Florida, se sintió muy emocionada, porque sentía que estaba cumpliendo el sueño de toda su vida de ser misionera y trabajar en la selva. Consciente de la extrema violencia política, sabía que se encontraría con dificultades, por lo que, para comprender mejor lo que ocurría y sentirse más preparada para la misión, asistió a una conferencia nacional sobre la no-violencia. También estaban presentes agentes de pastoral, teólogos, sociólogos y representantes de instituciones comprometidas con el trabajo por la justicia y la paz, incluida la CAAAP. Aguchita no podía imaginar que menos de 3 años después, esta institución emitiría un comunicado sobre su sangriento asesinato. Siendo la persona de mayor edad que asistió, su presencia allí y su permanencia entre los pueblos indígenas de la selva hasta los momentos de su muerte nos ofrecen un ejemplo de cómo es posible tener el valor de superar lo que podría parecer imposible. Como se refleja en el comunicado del CAAAP, la fuerza de la fe de Aguchita hizo surgir en ella una energía, una creatividad y una esperanza que le permitieron arriesgarlo todo por la misión y contribuir y crear historia. ¿Puede su ejemplo inspirarte a no tener miedo y -movidas/os por el Espíritu- arriesguémonos juntas/os por la misión?