Laudato si', mi' Signore

Durante las próximas siete semanas, reflexionaremos sobre Aguchita a la luz de la carta encíclica del Papa Francisco Laudato si': Sobre el cuidado de la casa común. A lo largo de las semanas, seremos iluminados, desafiados e inspirados por las palabras de Francisco y la vida de Aguchita. En esta primera semana, mientras los líderes mundiales se reúnen en la COP26, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, continuamos nuestro viaje con Aguchita reflexionando sobre la introducción de la encíclica del Papa Francisco.
 

En la introducción, Francisco expone su visión del deterioro medioambiental global y la espiritualidad del cuidado. La introducción comienza con las palabras "Laudato si', mi' Signore" - "Alabado seas, mi Señor". Son las palabras del hermoso cántico escrito por San Francisco de Asís que nos recuerdan que nuestra casa común es "como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos".
 

La visión de la tierra como hermana y madre a la vez puede entenderse como parte integrante de la espiritualidad de Aguchita. Como Francisco de Asís, Aguchita vivió su vida en constante relación con Dios y con toda la Creación. Alababa a Dios por la casa común. Cuando vivía entre la comunidad contemplativa de Salamanca, Aguchita a veces iba a los jardines del convento con una de las hermanas que tenía reuma, diciéndole que eso le haría bien al alma y al cuerpo. Como recordaba Sor Mercedes Acevedo, Aguchita creía que la tierra era capaz de "coger la enfermedad".
 

Aguchita comprendía la interconexión de todo. ¿Te sientes unido a la naturaleza de una manera similar que honra y cuida la interconexión de todas las cosas? Al igual que Francisco de Asís y Aguchita, ¿puedes pasar de "pensar que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla" a una visión, espiritualidad y comprensión de la tierra en la que la veas como tu hermana y tu madre, que quiere acogerte entre sus brazos, cogerte y cuidarte?