Raíz Humana de la Crisis Ecológica

Mientras viajamos con Aguchita por cuarta semana a la luz de la carta encíclica del Papa Francisco Laudato Si ': Sobre el cuidado de la casa común, seguimos siendo iluminados, desafiados e inspirados a través de las palabras de Francis y la vida de Aguchita. Esta semana, reflexionamos sobre el Capítulo Tercero de la encíclica: 'Raíz Humana de la Crisis Ecológica'.
 

En este tercer capítulo, Francis explora por qué estamos donde estamos en nuestra crisis ecológica. Vincula la raíz del problema con la tecnología, el empleo y el antropocentrismo moderno y afirma que no puede haber una renovación de nuestra relación con la naturaleza sin una renovación de la humanidad misma, advirtiendo del peligro de centrarse exclusivamente en el beneficio económico de unos pocos mientras se ignora el interés de la humanidad en buscar sentido a través del trabajo.
 

Al discutir la necesidad de preservar el trabajo, Francis escribe:
 

Conviene recordar siempre que el ser humano es « capaz de ser por sí mismo agente responsable de su mejora material, de su progreso moral y de su desarrollo espiritual ». El trabajo debería ser el ámbito de este múltiple desarrollo personal, donde se ponen en juego muchas dimensiones de la vida: la creatividad, la proyección del futuro, el desarrollo de capacidades, el ejercicio de los valores, la comunicación con los demás, una actitud de adoración. Por eso, en la actual realidad social mundial, más allá de los intereses limitados de las empresas y de una cuestionable racionalidad económica, es necesario que « se siga buscando como prioridad el objetivo del acceso al trabajo por parte de todos ».

 

Aguchita era consciente de que el trabajo no era sólo una actividad mecánica; ella prestó atención al lado humano. Ella entendió lo que significaba invertir en las personas; ella no empoderaba a las niñas y mujeres para que se convirtieran en peones que solo trabajaran para lograr ganancias financieras a corto plazo. En cambio, a través de un enfoque creativo arraigado en los valores y la oración, apoyó a las niñas y mujeres a desarrollar sus capacidades y proyectar su futuro. Puede que no haya hablado de "ecología integral", pero claramente adoptó un enfoque holístico del empleo, que buscaba incorporar algunos de los problemas políticos, sociales, económicos y ambientales que enfrentan las niñas y mujeres a su cargo.
 

Hoy, Francisco nos pide que adoptemos este enfoque holístico para abordar la raíz humana de la crisis ecológica. Aprendiendo del ejemplo de Aguchita, ¿qué pasos puede tomar para responder a esta llamada?