Mensaje de la Animadora Congregacional

La Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor tiene la misión de promover la dignidad y el desarrollo integral de cada persona. Durante casi cuatrocientos años Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor ha brindado servicios para proteger, cuidar y fortalecer a niñas, mujeres y niños que han enfrentado condiciones de violencia, discriminación, pobreza y otras formas de exclusión social y vulnerabilidad personal.
La Congregación, inspirada en la misericordia y el amor de Dios, ha aplicado los mejores aprendizajes de cada época para brindar estos servicios, encontrando formas efectivas y creativas para apoyar el valor de la persona humana en contextos sociales muy diversos. La dignidad humana, la reconciliación espiritual y los derechos humanos inherentes de cada miembro de la familia humana siempre han estado en el centro de nuestro trabajo apostólico.
Sin embargo, como una Congregación de seres humanos y miembros de la Iglesia Católica Romana global, no hemos sido perfectas y debemos reconocer cuándo nosotras, como individuos o como Congregación, no hemos cumplido con nuestra visión y deber de cuidar. Esto nos ha llevado a hacer un proceso de revisión de las prácticas y sistemas que han causado dolor y trauma a los niños, niñas, adolescentes bajo nuestro cuidado o al cuidado de la Iglesia y de las personas religiosas.

Debido a que nuestra misión involucra situaciones y personas que son vulnerables y viven en condiciones de alto riesgo, debemos asegurarnos siempre de adoptar los más altos estándares espirituales, éticos y profesionales al tratar con ellos. Por esta razón, cada Unidad, cada apostolado, cada comunidad afiliada a nuestra Congregación debe cumplir con estas Políticas y Procedimientos de Salvaguarda que sean consistentes con las más altas normas internacionales de derechos humanos.
La Salvaguarda Infantil va más allá de la responsabilidad de una organización, ya que exige acciones de defensa consistentes en todos los niveles para garantizar que una fuerte política pública cree un espacio seguro para todos los niños, niñas y adolescentes. A través de nuestro trabajo internacional y local de Justicia y Paz, estamos comprometidas con este objetivo y promovemos un cambio sistémico en el apoyo de mejores políticas de salvaguarda y protección.
Con este documento, reafirmamos que para nuestra Congregación cualquier forma de abuso contra los niños, niñas y adolescentes es inaceptable.
Cualquiera sea el tipo de abuso, sólo un marco de políticas claras y consistentes, así como procedimientos, efectivos pueden prevenir y luchar contra estas formas de abuso.

En todos nuestros apostolados y obras, la Congregación compromete a garantizar que cada niño, niña y adolescente disfrute del beneficio de un entorno protector en el que se respeten sus derechos. La Congregación actualizará sus reglas relacionadas con los derechos del niño de manera regular, integrando los más altos requisitos de acuerdo con las normas internacionales y mejores prácticas actuales.
La Congregación es consciente de que el riesgo de dañar la integridad de los niños, niñas y adolescentes es muy real, y es por eso que estamos comprometidas a promover ampliamente esta política, no solo internamente sino también con las organizaciones asociadas con las que operamos. En caso de abuso o sospecha de abuso, nuestro principio fundamental exige una respuesta inmediata y profesional que respete la legislación vigente en el país e internacionalmente. Cada Equipo de Liderazgo de Unidad, apostolado y proyecto debe cumplir, afirmar y firmar el presente documento, que se utilizará en todos los servicios y actividades bajo su jurisdicción. Si ya existe una Política de Salvaguarda Infantil dentro de la Unidad, el Equipo de Liderazgo se asegurarán de que la Política existente concuerda completamente con la Política actual.
Los líderes, directores y gerentes de los apostolados, programas y proyectos deben ser responsables de que todos los miembros religiosos, el personal, los partners laicos y los voluntarios conozcan y cumplan con la presente Política Congregacional de Salvaguarda Infantil.
Cada Unidad debe adaptar los principios a sus realidades y leyes locales, nacionales y regionales, mientras no perjudique al niño, por ejemplo, aceptar una definición diferente de niño, ya que en algunos países se refiere a cualquier persona menor de 16 años o aceptar la ley que permite el “matrimonio infantil”. El Equipo de Liderazgo Congregacional, con el apoyo de la Fundación Internacional del Buen Pastor, y en estrecha colaboración con las líderes de las Unidades y los Círculos de Provinciales, liderará y apoyará la implementación efectiva de esta Política,
con recursos adecuados, para garantizar que la Congregación en todos sus niveles establezcan todas las salvaguardas y sistemas para prevenir y reportar cualquier daño causado a los niños, niñas y adolescentes.
Ningún apostolado será aprobado o continuado sin tener una Política de Salvaguarda Infantil de acuerdo con la actual.
Les agradezco de antemano su compromiso y celo por defender los derechos de cada niño, niña y adolescente.

 

Hna. Ellen Kelly
Animadora Congregacional
Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor