Amor, el Corazón del Universo. SEXTA SEMANA

 

El viernes 10 de agosto, después de la cena, pudimos entretenernos con un estupendo despliegue de cultura internacional, a través cantos, danzas y presentaciones visuales.  

 

La semana siguiente, la hermana Honorine Yamba, SNDdeN, Josefina Tondo y Olga Soldevilla, RBP, nos presentaron el tema: “La cultura congregacional y más allá”.   

 

Nos enteramos de que la cultura se aprende, se comparte y se practica. La cultura abarca el comportamiento, la lengua, las tradiciones, las normas, las relaciones sociales, las emociones, los valores y las creencias. Nuestra familia nos socializa en una cultura particular. A través de los ejercicios a partir de la experiencia, las participantes reflexionaron sobre determinados comportamientos que se tienen en nuestras culturas como por ejemplo: el saludo, la acogida de los visitantes, las preferencias relativas a la comida y los estilos de comer, los gestos, la manera de vestirse, los roles de los miembros de la familia y la experiencia de autoridad, etc. La cultura se ve reforzada por la religión, la educación, los medios de comunicación, la política y la economía. 

 

Cultura y género: Aprendimos que el sexo es determinado biológicamente, mientras que el género es construido socialmente. Las personas nacemos con una orientación sexual particular. Las identidades de género son los conceptos que tenemos de nosotros mismo como hombre y mujer. Las participantes se centraron en los roles de género en su familia así como en la sociedad. En el mundo de hoy somos conscientes de la variedad de expresiones sexuales/género como por ejemplo: lesbiana, gay, bisexual, trans-género, trans-sexualetc.

 

Aportamos a la vida religiosa nuestra cultura particular, pero al mismo tiempo somos conscientes de que hay una cultura de “vida religiosa”, sobre todo en congregaciones internacionales como la nuestra. Y el desafío que debemos afrontar consiste en ir más allá de nuestra propia cultura para aprender de los demás, aceptarlos para ser más eficientes en la misión. Aprendimos asimismo, algo de expresiones culturales indígenas africanas, filipinas,  peruanas y la riqueza que aportan a la vida religiosa. La hermana Olga  compartió con nosotras que en un primer momento ella pensó que su encuentro con la espiritualidad de la Encarnación y su espiritualidad de la tierra, de los montes, del agua y de los abismos… no estaban conectados.  Pero más tarde encontró la conexión en la posibilidad de un Dios que da vida y ama el cosmos y todo lo que lo habita.  

 

Nuestra peregrinación a Caen nos puso en contacto con los lugares tan queridos por San Juan Eudes. Vimos donde la Congregación tomó sus raíces y donde fueron fundadas las Hermanas de Nuestras Señora de la Caridad. La celebración de la Eucaristía tuvo lugar en  Ri donde San Juan Eudes fue bautizado.