El nombre de Dios es Misericordia

En los últimos años los Laicos Parteners en el Reino Unido hemos tenido un retiro de tres días en fin de semana. Hace dos años decidimos que sería bueno utilizar los talentos de los parteners laicos y de las hermanas que nos apoyan. El resultado fue un sonoro “Vamos a hacerlo de esta manera otra vez” Y lo hicimos. El equipo de coordinación tuvo poca dificultad para elegir el tema para el retiro, siendo el Año de la Misericordia el tema del retiro fue “El nombre de Dios es Misericordia”.

Tenemos tres hermanas: Carmel, Nuala y Andrea en el equipo coordinador, y parteners laicos de tres de nuestros grupos regionales: Joan, Bernadette y Emily. Cada quien en el equipo ofreció preparar una presentación o una oración y música para los tres días y tuvimos una fiesta: conferencias estimulantes, oraciones y tiempos de reflexión, así como música preparada por Jacqui y Hna. Carmel, todas coordinadas por Emily quien presidía el retiro.

Como nos reunimos en el Centro de Retiro en el Norte de Gales, decidimos no tener un retiro de silencio ya que sentimos que era más importante conocernos mejor entre nosotras pues tenemos pocas oportunidades de conocernos como gran grupo. Esto nos ayudó a tener conversaciones verdaderamente abiertas en nuestros pequeños grupos y en las sesiones de todo el grupo.

Somos dieciséis los que nos reunimos en el Centro de Retiros el viernes en la noche. Después de que Joan nos guio en la oración de apertura, Hna. Carmel abrió la sesión y nuestras mentes con un maravilloso resumen de la Bula Papal anunciando el Año de la Misericordia. Nos dio una excelente visión de la intención con la que el Papa Francisco declaró el Año de la misericordia y lo que esto significa para nosotros personalmente y en nuestra misión.

La sesión de la mañana fue dirigida por Hna. Andrea, una gran cuentista con su propio e inimitable estilo. El título de la sesión fue “A través de la Puerta Santa”, y ella preparó una ‘Puerta Santa”. Desafortunadamente la puerta no sobrevivió el viaje desde Escocia, entonces tuvimos un Aro Santo en su lugar, creado con las flores que deberían adornar la puerta. Estuvo bien decidir de no tener un retiro en silencio ya que nos hizo reír muchísimo.

Sin embargo fue un símbolo lleno de significado que experimentamos al pasar en procesión a través del arco de flores, en la presencia de la misericordia de Dios y con nosotras mismas, al compartir en pequeños grupos de reflexión. Más tarde, el grupo compartió sus pensamientos y esperanzas sobre la necesidad de compasión en el mundo y dentro de la Iglesia.

Para la sesión de la tarde Bernadette llevó una hoja que su diócesis preparó. “Las heridas del Dios de la Misericordia”. Ella nos presentó la historia de Tomas y su rechazo a creer sin haber visto las manos y pies de Jesús, y nos dio la tarea de reflexionar en ello en grupos con un pequeño cuestionario. Una vez más fue una poderosa y emotiva sesión, profundizando nuestra comprensión del Dios de la Misericordia.

El sábado en la mañana Emily nos preguntó cuándo fue la primera vez que conocimos el Buen Pastor. Mucho de lo que se dijo reflejó la experiencia de acogida y cuidado que la persona siente en su primer encuentro. Patricia introdujo una reflexión sobre el pastoreo y el desbordante Amor natural de Dios, utilizando los pasajes del evangelio de San Juan así como el Salmo del Buen Pastor para ayudarnos a ver cómo Dios nos da en abundancia su amor y compasión y cómo podemos reflejarlo en nuestras vidas.

Todos los aportes y el compartir estuvieron acompañados de una oración guiada por los miembros del grupo y concluimos con una inspiradora sesión de envío preparada por Joan después de haber renovado nuestro compromiso como Parteners del Buen Pastor. Nos sentimos espiritualmente enriquecidos y fortalecidos por esta experiencia.

Estamos ya preparando el retiro del próximo año, tal vez sea otra peregrinación a Angers.