En el Arte-Terapia, nos enlazamos sin las presiones del lenguaje

 

Una colección de las actividades de terapia de arte de Helping Hands (Lauren Magee)

 

Nong Khai, Tailandia

Notas sobre el area incluye informes de jóvenes que se ofrecen como voluntarios en los ministerios de las hermanas católicas. Una asociación con Catholic Volunteer Network,( Red de Voluntarios Católicos), el proyecto comenzó en el verano del 2015. Esta es nuestra quinta ronda de bloggers: Katie Delaney es Voluntaria de Buen Pastor con la Fundación Madre Josefa en Santiago de Chile y Lauren Magee es voluntaria del Buen Pastor con la asociación  Hands of Hope, (Manos de Esperanza), un proyecto que genera ingresos y proporciona empleos dignos para los aldeanos que viven con el VIH / SIDA en Nong Khai, Tailandia.

"Siento que no hay nada más artístico que amar a la gente". -Vincent Van Gogh

Mis dos años de voluntariado me han demostrado que me mantengo en un ambiente de trabajo que fomenta la creatividad.

Actualmente presto servicios en Hands of Hope (Manos de Esperanza), un proyecto generador de ingresos que, desde su fundación en el 2005, ha producido 599 diseños, incluyendo tarjetas, cuadernos, tapices decorativos y aretes. Tenemos un grupo de 35 productores que realizan cada artesanía manualmente, y disfruto mucho el alejarme de la computadora y reunirme con ellos en el proceso de producción.

He contribuido a nuestro taller de diseño anual en diciembre y ha sido un desafío el  crear manualmente más de  50 artesanías portátiles para una variedad de clientes. La creatividad se puede expresar de muchas maneras diferentes, pero para mí, la naturaleza táctil de nuestro trabajo es terapéutica y me permite el espacio para pensar con más claridad.

 

El ejemplo de Lauren Magee de una actividad en la que los pacientes fueron alentados a crear dibujos de sus cinco huellas dactilares. (Lauren Magee)

Antes de llegar a Nong Khai, había oído que una de las hermanas había dirigido una sesión semanal de terapia de arte con los pacientes de los Centros de Atención y Vida. Aunque yo sabía que iba a estar rodeado de arte en Hands of Hope, estaba ansioso por participar en las lecciones de la hermana y me  uní casi inmediatamente después de mi llegada. A medida que el horario de la hermana se volvía cada vez más sobrecargado de tareas y reuniones, empecé a asumir más responsabilidad y facilitar las sesiones de arte yo mismo.

 

Los Estadounidenses son personas que tienen alta autoestima y se desenvuelven con gran confianza,  individualidad y propia identidad. Los jóvenes estadounidenses a menudo crecen con la creencia de ser especiales, únicos, que tienen la capacidad de hacer que algo suceda. Yo he llevado estas creencias conmigo a lo largo de mi vida, y a menudo espero lo mismo de los demás. Muchos de los ejercicios de terapia de arte en los Estados Unidos, a los que fui expuesto, están centrados en  la autoconciencia y la construcción de una mejor comprensión del yo, por lo que preparé mi primera lección sobre eso. Quería desafiar a los pacientes a definirse a sí mismos, y los resultados fueron sorprendentes.

La tarea era colocar cinco huellas dactilares en un trozo de papel y convertirlas en cinco dibujos que te describían. Parecía bastante simple, e incluso presenté mi propio ejemplo, pero la única respuesta que obtuve fue confusión.

 

Pedí que uno de los miembros del personal me ayudara con mi tailandés, y poco a poco, los pacientes comenzaron a recoger sus marcadores y crear. Muchos combinaron sus huellas dactilares en un dibujo de un paisaje natural, y le pedí a cada uno de ellos que explicaran lo que habían hecho.

Dijeron que lo que los definía eran los árboles, el agua y una pequeña choza entre los campos. Algunos pacientes dibujaron el Centro para representar que era parte de su hogar. Siempre me he esforzado por mantener mi individualidad, pero los pacientes simplemente querían pertenecer a la Tierra.

En general, las decisiones en la cultura Tailandesa son tomadas como  comunidad y no individualmente. La gente comparte sus preocupaciones personales, éxitos y asumen las de sus familiares cercanos y amigos, también. Observaba que en esta actividad era imposible para algunos de los pacientes pensar en su existencia sin la presencia del otro.

 

Unas semanas más tarde, me concentré en la visualización de objetivos y les instruí que ilustraran su mayor sueño. Pensé que algunos soñaban con la riqueza o la fama, pero la mayoría pintó casas modestas en los campos de arroz. No querían lujos. Sólo querían su propia tierra y la libertad de mantenerla.

Al Occidente nuestra cultura está dirigida por el consumo, y luchamos constantemente por más. Si tu felicidad depende del éxito materialista, vivirás eternamente decepcionado. Sin embargo, si se está contento con sólo con lo necesario, cada día traerá la felicidad.

 

Una variedad de krathong decorado a mano durante la celebración de Loi Krathong para miembros del Jardín Comunitario (Lauren Magee)

Aunque nuestros sueños diferencian, estamos unidos en una actividad terapéutica de arte que nos llama a escribir o representar visiblemente nuestras cargas/penas sobre las rocas, las cuales podremos arrojar al pequeño lago situado en la propiedad. Me inspiré en el festival Loi Krathong, que se celebra cada mes de noviembre. La gente compra o hace krathong decorativos de hojas de plátano y flores que duespues ponen en el rio para purificarse y expresar su gratitud hacia la naturaleza.

No pedí a los pacientes que compartieran sobre sus cargas/penas ni yo no tampoco compartía la mía, pero todos nos apoyábamos mental y físicamente mientras caminábamos hacia el lago y nos liberábamos de las rocas - las cargas - que nos sobrecargaban.

Puede ser difícil pedir ayuda para llevar nuestras cargas porque no queremos sobrecargar a nadie o evitar que manejen sus propias cargas y preocupaciones. Además, podemos sentirnos limitados por el peso de nuestras penas hasta el punto en que no nos damos cuenta, en realidad, de que somos  mas fuertes de lo que pensamos.

En otro ejercicio de terapia artística, dibujamos el contorno de ambas manos en un trozo de papel. El primero representaba las formas en que podíamos ayudar a los demás, y el segundo, las maneras en que otros podían ayudarnos. Mi objetivo era capacitar a los pacientes que se sentían débiles y animarlos a contribuir de maneras pequeñas. Hablamos sobre cómo ayudar a otros podría hacerse con una sonrisa o con un cumplido. Las acciones no tienen que ser grandes para marcar hacer la diferencia.

Esta actividad también nos permitió compartir lo que necesitábamos de nuestra comunidad. Pedí paciencia, especialmente en la conversación, ya que fácilmente me pongo nervioso al tratar de hablar y entender tailandés.

 

Para representar la individualidad de cada paciente, Lauren Magee pide que cada uno escriba su nombre y lo decore  en su propio estilo artístico. (Lauren Magee)

Arte-terapia se ha convertido en mi forma favorita de vincularme con los pacientes porque nos podemos conectar sin las presiones del lenguaje. Los escucho de una nueva manera cuando hablan a través de su arte, y me permite ver matices en sus personalidades que de otro modo pasarían desapercibidos. Es un momento para conectarnos a través de lo vivido y ampliar nuestro entendimiento de nuestras diferencias. Estamos creando una relación, la cual es una obra maestra.

[Lauren Magee es Voluntaria de Buen Pastor en Hands of Hope, un proyecto generador de ingresos que brinda empleo digno a los aldeanos que viven con el VIH / SIDA en Nong Khai, Tailandia].

 

Source: Global Sisters Report