Liderazgo espiritual, liderazgo transformante, Peru 2017

 

El día 11 de noviembre hemos iniciado, creo que lo podemos llamar así, el camino de la “transformación por el Espíritu”.

Respondiendo al llamado del Equipo de Liderazgo de la Congregación, nos hemos encontrado los Equipos de Liderazgo de 6 Provincias: Angola, Centro América, Colombo Venezolana, Ecuador, Portugal y Sudeste de América Latina.

 

El símbolo del encuentro nos ha ido ayudando a profundizar en la experiencia de ser líderes para el tiempo que estamos viviendo. Como la mariposa, que partiendo de ser oruga y que se va transformando hasta llegar a volar, hemos sido invitadas a tomar conciencia de la necesidad de entrar en un proceso de transformación para ser líderes espirituales y a entrar en la escuela del discipulado de Jesús Buen Pastor.

Hermanas Ellen Kelly y Susana Franco del ELC nos ayudaron a profundizar en los números de las Constituciones que hacen referencia al gobierno provincial. Fuimos invitadas a aprender y caminar juntas en este viaje de transformación.

La hermana facilitadora del encuentro Teresinha Mendosa (Hermanas Franciscanas de María Inmaculada) nos ha ayudado a entrar en el ambiente del encuentro.

La presentación hecha por los equipos provinciales, con base en un trabajo realizado antes de venir al encuentro, nos ha situado en el cambio del rol de liderazgo en los últimos 10 años con sus luces y sombras, sus desafíos, pero también lo que nos anima para seguir caminando con una visión de futuro.

El Hermano Hugo Cáceres, provincial de la Región de América Latina y perteneciente a la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, partiendo del modelo de liderazgo del Papa Francisco nos ha ayudado a tomar mayor conciencia de la necesidad de entrar en el camino de la transformación, que significa en algunas circunstancias desafiar estructuras y modelos de liderazgo ya establecidos. Hemos tenido largos momentos para la reflexión personal y compartir como equipos provinciales, para mirar donde nos encontramos como equipos en el crecimiento del liderazgo espiritual. Puedo decir que el compartir en un ambiente de escucha atenta y de respeto, en un diálogo sincero y abierto nos está permitiendo consolidarnos y fortalecernos como equipo. El hermano Hugo ha terminado sus dos días de intervención con una invitación a darnos tiempo como equipo para definir objetivos y valores para seguir construyendo el Reino de Dios.

En este camino emprendido no hay marcha atrás, estamos llamadas a despojarnos de nosotras mismas y a transformarnos en Jesús para seguir siendo testigos de su misericordia en el mundo.