Profundizar juntos/as nuestra identidad 13 al 22 de junio 2018

“Profundizar juntos/as nuestra identidad »
Sesión con los asociados laicos de Singapur – del 13 al 22 de junio 2018

 

 

 

Después de Macao, (del 30 de abril al 7 de mayo), la Casa Madre acogió a un grupo de Singapur para una sesión de 8 días (del 13 al 22 de junio). El grupo estaba compuesto de 15 asociados laicos y una hermana del Buen Pastor de Malasia, responsable del proyecto “Enriquecimiento para la misión” en Singapur. Entre los asociados laicos, 6 profesores del jardín de infantes “Mary Mount”, 8 profesores de la escuela primaria “Mary Mount” y una voluntaria del Buen Pastor.

Como profesores, estaban muy motivados para aprender la historia y el carisma de la Congregación, así como la espiritualidad de San Juan Eudes y Sta. María Eufrasia. Sus deseos de poder compartir los conocimientos y experiencias con los jóvenes, es así que hacían muchas preguntas.

El ritual de entrada por la puerta verde, la visita del Museo y de la Casa Madre y las peregrinaciones a Ri, Caen, Noirmoutier y Tours les ayudaron a profundizar sus conocimientos de la Congregación y entrar en contacto con el espíritu de nuestros fundadores. El laberinto y el túnel les sirvieron de herramienta para su desarrollo espiritual y animar su camino personal para arriesgarse frente a los desafíos. “Nada es imposible al amor”. 

Los participantes fueron tocados por la relación entre San Juan Eudes, Sta. María Eufrasia con los asociados laicos de su época, como Madeleine Lamy, Marie des Vallées, el Conde de Neuville y la Condesa de Andigné. Fueron sus amigos, sus consejeros, sus fieles compañeros y generosos bienhechores durante años. Tomaron conciencia del rol significativo de los asociados laicos y se motivaron nuevamente para su misión en Singapur.

Una anécdota durante la peregrinación a Caen:

Durante nuestra visita a la antigua iglesia jesuita “Notre Dame de la Gloriette”, que acoge ahora eventos culturales y conciertos, miembros del grupo, dirigidos por un profesor de canto, constituyeron espontáneamente un coro y cantaron magnificas canciones. ¡Su creatividad y espíritu de equipo llenaron la iglesia de alegría y de vida!

Al terminar la sesión, los miembros del grupo regresaron a su misión con una energía renovada y llenos de gratitud.