Se la luz en el día de alguien

Artículo por Hermana Angeline Lau,
Provincial de Singapur / Malasia.

 

Nuestro Convento del Buen Pastor se encuentra en el Estado de Johor, en el extremo sur de la península de Malasia occidental, justo enfrente de la calzada de Johor, que nos separa de la isla de Singapur. El Estado es uno de los principales destinos de los trabajadores migrantes en Malasia.

 

Profundamente conscientes de que las declaraciones congregacionales y provinciales nos llaman a acercarnos a los migrantes y refugiados, las hermanas de la comunidad de Johor respondieron ayudando a los migrantes y refugiados necesitados que se vieron gravemente afectados por la pandemia de COVID-19.

 

El Equipo de Liderazgo de la Provincia apoyó las actividades de propagación desde el inicio de COVID-19 en Johor mediante la asignación de un presupuesto y, junto con voluntarios y donantes, las hermanas se conectaron con otros grupos parroquiales en la diócesis para alcanzar a cientos de migrantes y refugiados.

 

Las prolongadas Órdenes de Control de Movimiento (MCO) afectaron gravemente, en particular, a los refugiados y migrantes indocumentados debido a la reducción o pérdida de ingresos y al desempleo. Muchos inmigrantes indocumentados también se escondieron por temor a ser arrestados. El acceso a los alimentos se volvió muy difícil, lo que llevó a este grupo vulnerable a correr un alto riesgo de padecer hambre y desfallecimiento. Otro obstáculo fue la barrera de información y comunicación a la que se enfrentaban los numerosos migrantes que no podían leer ni comprender el inglés o los idiomas locales. En su mayor parte, nuestros esfuerzos proporcionaron alimentos, asistencia financiera para el alojamiento, mascarillas y otras necesidades médicas; a algunos se les ayudó a regresar a su país de origen.

 


Herman Angeline Lau y su equipo en el centro alimenticio de ayuda temporal llamado One Stop Food Aid Center en Johor.
 

Se estableció un centro alimenticio de ayuda temporal llamado One Stop Food Aid Center que se puso a disposición de los migrantes y refugiados que vivían cerca del convento. Respondiendo a su responsabilidad social corporativa, algunas empresas hicieron donaciones al convento, que a su vez fueron enviadas al One Stop Food Aid Center con la asistencia de un grupo de inmigrantes budistas desempleados de Myanmar. El One Stop Food Aid Center ha acogido a todos los migrantes necesitados, independientemente de su origen étnico o religioso. Hemos comprado y abastecido con alimentos necesarios. También contamos con un servicio de entrega de alimentos y otros artículos esenciales para grupos de migrantes que viven lejos del One Stop Food Aid Center. Además, transferimos algunos fondos para alimentos a quienes viven en áreas muy inaccesibles.
 


Paquetes de alimentos preparados en el One Stop Food Aid Center y puestos a disposición de los necesitados.

 

A medida que aumenta el número de infecciones y muertes por COVID-19 en Malasia en los últimos meses, se elige, diariamente e intencionalmente, el trascender la autoconservación y los miedos y confiar en el cuidado providencial de Dios para ser la luz en el día de alguien durante esta pandemia.

 

“Si siempre se aman,
si siempre se sostienen unos a otros,
serán capaces de hacer maravillas "

(Santa María Eufrasia, Conferencia 68)
 

 

Voces desde el suelo….

“Con el inicio de la pandemia, he estado en una gran confusión emocional.  Mi proceso de reasentamiento ha estado en suspenso y me siento muy sola aquí. El miedo a poder ser infectada por el virus COVID-19 ha activado muchos ataques de pánico. Me comuniqué con la Hna. Angeline, quien me brindó el apoyo emocional que necesitaba. Intenté todas las formas y medios para vacunarme, pero no tuve éxito. Me volví fielmente a Dios en busca de ayuda. Recientemente recibí una llamada de la Hna. Angeline, quien me dijo que había hecho arreglos con su contacto, la Sra. Anna, para incluirme en su lista de vacunación para trabajadores extranjeros. Sólo Dios sabe lo feliz que estaba, donde lo imposible se me hizo posible a través de la Hna. Angeline. Todo estaba arreglado y ya recibí mi primera dosis. Doy gracias a Dios por su misericordia y amor en esta experiencia de ser tratada con tanto amor, respeto, y dignidad por parte de la hermana Angeline y la Sra. Anna hacia mí, una pobre limpiadora.” (Solicitante de asilo paquistaní)

 

“Como líder de la comunidad de Myanmar Karenni en Malasia, expreso mi más sincero agradecimiento por todo lo que han sido en nuestra comunidad durante los últimos diez años. Durante esta desafiante pandemia, muchas personas se han enfrentado a dificultades, incluida la población local de Malasia, pero nunca, ni una vez, nos pasaron por alto. Constantemente han estado pendientes de nuestra situación. Estamos muy agradecidas por la asistencia financiera brindada y por la ayuda alimenticia que nos ha ayudado a sobrevivir durante esta pandemia”. (Líder de la comunidad de Myanmar Karenni en Malasia)